jueves, 30 de abril de 2015

Amante de rebis

Al ignífugo hermafrodita


Y me acerco a ese ser sexual completo,
le dedico mi ardor mirando lento,
y... ¡zas! Capta señal: será un secreto,
¡busquemos los condones para el recto!

El mundo, alrededor, está revuelto,
busco una pared, y me recuesto:
el rebis mira hondo mi deseo,
se pone frente a mí, gime en silencio.

Si su polla erecta me roza el vientre,
en mi mente amanece un Kama Sutra:
andrógino que habita en la comuna,
la rebis me regala su serpiente. 

Así de loco es el placer erótico,
mi amante, el macho-hembra... ¿es un tópico?


No hay comentarios:

Publicar un comentario